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1 a 5La rebelión del planeta
El planeta se rebela. En 2005 las catástrofes naturales se sucedieron en una escala jamás vista, desde el tsunami en las costas asiáticas, pasando por los huracanes tropicales y por los terremotos en Cachemira.
La llegada del huracán Katrina a Nueva Orleáns mostró el poder destructivo de una naturaleza que intenta resistir a la violación sistemática provocada por un sistema económico y político que persigue el lucro inmediato. También mostró la incompetencia y el egoísmo del gobierno más poderoso de la tierra: la mayoría de las víctimas eran pobres y negros, sin recursos para salir del gueto donde el apartheid social impuesto los había confinado.
Pero el planeta también se rebela de otras formas, con otros protagonistas. En Francia, la insurrección de miles de jóvenes estremeció al país y desnudó la crisis en que vive la República. Las nuevas generaciones francesas formadas por hijos de inmigrantes (argelinos, árabes) de las antiguas colonias son el sector social más explotado y la mano de obra más barata, también constituye la mayoría de los desempleados.
La rebelión de la periferia de París puso en evidencia el nuevo apartheid social establecido en las metrópolis europeas. Y, al mismo tiempo, la respuesta explosiva, revolucionaria, de una juventud sin perspectivas, pero que fue capaz de coordinar y desarrollar con imaginación y valentía, el poder de la calle frente al régimen y sus fuerzas represivas.
En Latinoamérica se produjeron nuevos levantes de masas que derrocaron a los presidentes de Ecuador y de Bolivia. Y como parte de este proceso continental de movilización, Venezuela se fortalece como nación independiente y soberana, enfrentando a los Estados Unidos. El presidente Hugo Chávez presentó una política alternativa de integración latinoamericana que rechaza al ALCA y obtuvo importante repercusión durante la Cúpula de las Américas, realizada en Mar del Plata.