- Correspondencia de Prensa... un eslabón de reagrupamiento
internacional
En el curso de los últimos cinco
años, diferentes países de América Latina han conocido masivas
resistencias populares y levantamientos insurreccionales de masas
que, incluso, derrumbaron a varios gobiernos neoliberales (Ecuador,
Perú, Argentina, Bolivia)
Estas luchas de una amplia e intensa radicalidad – en respuesta a
una pauperización brutal, a una desigualdad social en aumento y a
una brutalidad represiva selectiva pero exacerbada – han marcado a
muchos países durante períodos más o menos largos. Las esperanzas de
cambio han introducido nuevos vientos, entre otras cosas en el plano
institucional y de gobiernos, pero con el soplo demasiado corto. Tan
corto como el aliento de las esperanzas decepcionadas de un sector
de los asalariad@s.
El Plan Colombia sintetiza las formas múltiples de la intervención
militar imperialista, con sus agentes burgueses locales en América
Latina: reorganización de las fuerzas armadas, cambio de las
estructuras estatales, reciclaje de los paramilitares, masacre de
sindicalistas y campesinos, "derecho" internacional ad hoc
otorgado por Estados Unidos a Uribe (secuestros de Simón Trinidad en
Quito y Rodrigo Granda en Caracas).
Simultáneamente, el imperialismo busca acorralar a la Venezuela
bolivariana y el derrocamiento del régimen de Hugo Chávez. No cesa
de estrangular al pueblo cubano, reforzando el bloqueo, utilizando
todas las fallas políticas del régimen de Fidel Castro. Pero esta
ofensiva se topa con dificultades múltiples, entre otras cosas
frente a debilidades de las mediaciones burguesas locales y de las
resistencias populares, con expresiones diferentes.
Esta intervención prolonga la brutalidad con la cual el Fondo
Monetario Internacional y los gobiernos imperialistas como núcleo
duro – pero con el consentimiento de numerosos gobiernos
latinoamericanos – imponen sus "soluciones" a favor de las
transnacionales y sus aliados locales (agro-negocios, exportadores,
sub-contratistas, etc.)
Ellos expropian a los pueblos de América Latina: su suelo, los
recursos diversos de los países y el trabajo de los asalariad@s, de
las capas pauperizadas urbanas y campesinas. La expropiación de
verdaderos derechos políticos y sociales – más o menos encubierta –
esta relacionada con la negación de la soberanía nacional y con la
explotación-opresión.
Estas últimas toman, cada vez más, formas devastadoras en los planos
humanos y ecológicos. El modo de producción capitalista muestra su
dimensión destructiva, bajo las formas productivas materiales que
cambian -a través de sus modalidades de dominación socio-política-
dos aspectos que no se puede separar. Tanto a escala del continente
latinoamericano, como a escala mundial. La "destrucción creativa"
del empresario alabada por el economista conservador Shumpeter no es
otra cosa, hoy día, que producción y dominación devastadora. Un
tsunami socialmente construido.
En tales condiciones, tanto la fraudulenta deuda externa, como el
ALCA, el TLCAN, el CAFTA y los numerosos Tratados de Libre Comercio
(bilaterales), constituyen mecanismos claves de este dispositivo
imperialista de explotación-opresión.
Los "nuevos movimientos sociales" y las fuerzas políticas de
izquierda que emergen, enfrentan grandes desafíos. Las experiencias
acumuladas tienen dificultades para plasmarse bajo formas
organizativas sociales y políticas duraderas y con una fuerza y
permanencia suficientes para apoyar vigorosamente resistencias y
respuestas a las ofensivas burguesas e imperialistas. Esto se
expresa en los obstáculos que surgen para crear un bloque social y
político como alternativa de poder.
La memoria práctica y reflexiva sobre las experiencias de luchas
debe ser (re)constituida en combinación con las conquistas pasadas,
los balances de las derrotas, el realismo sobre los obstáculos a
enfrentar, y la medida del alcance de las energías de las luchas
presentes. Las tareas son colectivas y continentales. Ellas son
internacionales. Algunos elementos existen y merecen toda la
atención de aquell@s que quieren aprender.
Es a partir de estos elementos, entre otras razones, que se forjan:
a) los instrumentos políticos y programáticos a fin de
elaborar y afinar los programas de urgencia para los diferentes
países, con una fuerte dimensión continental, internacionalista;
b) una concepción de defensa de la soberanía nacional que no
abandona el enfrentamiento entre las clases en los diferentes países
del continente, lo que implica trascender el capitalismo hacia un
socialismo futuro; c) una concepción de la viabilidad de
tales programas que pone en el centro un elemento: el de apoyarse
para su concretización en la movilización popular democrática, y en
el debate permanente.
Además de agregar una clara concepción: en el enfrentamiento entre
clases se coloca, con más fuerza que en el pasado la (re)apropiación
por las propias capas populares mayoritarias, de sus derechos
sociales y cívicos y de su control sobre las instituciones
políticas. Esta concepción fue ignorada por las claudicaciones y las
concepciones antidemocráticas, presentes todavía hoy, en la
socialdemocracia y el stalinismo, más o meno reciclado
Hoy, no solamente se trata de que las capas populares mayoritarias
son desapropiadas de sus derechos. Los gerentes (los gobiernos "electos
democráticamente" que obedecen las órdenes de los verdaderos
propietarios de la riqueza de los países) responden a las
necesidades del imperialismo y sus socios burgueses locales
integrados en los márgenes de la mundialización del Capital.
Mientras tanto, la izquierda "oficial", la izquierda "cultura de
gobierno" ha sido, en lo esencial, corrompida y tragada por las
instituciones estatales, municipales, y parlamentarias del orden
burgués (el caso del PT de Brasil es ejemplo en eso).
Correspondencia de Prensa intentará, en este segundo
año, reforzar la apuesta: participando en un esfuerzo continental e
internacional de difusión y solidaridad con las luchas
anticapitalistas y los procesos progresivos que se abren y también
de reflexiones, alimentadas por las luchas que se expresan con
formas auto-reflexivas. Lo intentará a su manera: difundiendo
regularmente informaciones y análisis; organizando debates cuatro
veces al año (con dossiers de un nuevo tipo para informar sobre el
pasado reciente de nuestra experiencia); dialogando con militantes
de los países de América Latina, y también de Europa y Estados
Unidos, siguiendo y alentando las experiencias anticapitalistas
progresivas.
Correspondencia de Prensa no pretende ser un "nuevo
reagrupamiento internacional". Apenas se ve como un punto de (re)encuentro
que participa de las numerosas iniciativas, como los Foros
regionales y continentales, y los seminarios de estudio y discusión,
como por ejemplo, el que propone el Partido Socialismo y Libertad (PSOL)
de Brasil para el mes de julio 2005, u otras iniciativas análogas.
Correspondencia de Prensa es un eslabón de un
reagrupamiento internacional donde las cosas se clarifican solamente
a la luz de las luchas, de las experiencias reflexivas y de los
intercambios, de las convergencias políticas efectivas sobre
diversos puntos particulares, con – ¡esperémoslo! – una dinámica
acumulativa.